Las Bahamas están modernizando su legislación sobre el cannabis.

El Primer Ministro Phillip Davis ha dado el paso radical de anunciar una serie de medidas legislativas encaminadas a la legalización del cannabis para uso médico y sacramental , según informa Caribbean Weekly.

Cannabis medicinal. Nuevas esperanzas para los pacientes

Estas reformas se engancharán al proyecto de ley sobre el cannabis de 2023, mediante el establecimiento de un marco para el uso médico del cannabis.

La legislación responde a la urgente necesidad de proponer tratamientos alternativos para afecciones como el cáncer, el dolor crónico, la epilepsia, la enfermedad de Alzheimer y la drepanocitosis, entre otras.

El proyecto de ley establecerá las disposiciones necesarias para crear la Autoridad del Cannabis de Bahamas, encargada de regular la nueva industria, supervisar las prácticas seguras de cultivo y distribución de cannabis y garantizar la gestión de la calidad.

Respeto de las libertades religiosas

El proyecto de ley continúa reconociendo que los derechos culturales y religiosos de las personas, y en particular de los rastafaris, no pueden ser vulnerados en lo que respecta al uso del cannabis en su sacramento.

Esta medida ha convertido a Bahamas en el siguiente país caribeño que ha equilibrado las libertades religiosas con una nueva supervisión normativa legalizada.

Despenalización. Justicia social para todos

La despenalización de las pequeñas cantidades de marihuana representa un punto clave en el proceso de reforma.

El proyecto de Ley de Drogas Peligrosas (Enmienda) reclasifica ahora el estatus del cannabis sacándolo de la lista de "drogas peligrosas" e incluye una reducción de las consecuencias legales por posesión.

También se eliminarán los antecedentes por condenas menores relacionadas con el cannabis.

Estos cambios eliminarán una carga social y jurídica injusta para decenas de personas y garantizarán un sistema judicial considerablemente más equitativo.

Crecimiento económico y oportunidades para la agricultura

El proyecto incluye disposiciones para el cultivo y la producción de cannabis con el fin de fomentar el crecimiento económico a través de nuevas oportunidades de empleo en el ámbito de la agricultura.

También se incluye la generación de varias licencias para diferentes sectores de la industria del cannabis, y una ventaja competitiva otorgada a Bahamas para participar en el mercado mundial del cannabis.

Prioridad a la salud y la seguridad públicas

Por mucho que el Gobierno de Bahamas se haya comprometido a sentar las bases de estos cambios, el compromiso con la salud y la seguridad públicas sigue siendo primordial.

La legislación establece los niveles máximos permitidos de THC y obliga a los médicos a recibir formación para la prescripción de cannabis y a realizar campañas públicas sobre su uso adecuado para minimizar los riesgos.

Un paso adelante compasivo

La legislación sobre el cannabis medicinal y religioso en Bahamas forma parte de la respuesta compasiva a las necesidades de sus ciudadanos, enmarcada a través de normativas de manera que se pretende mejorar la salud pública, proteger las libertades religiosas y avanzar en la equidad social.

Así pues, la legislación se orienta hacia la transformación de la vida de los bahameños, confiriendo una nueva esperanza y un socorro muy necesarios a los numerosos ciudadanos que se enfrentan a diversas enfermedades crónicas y debilitantes.

Contexto internacional e impacto regional

Las reformas del cannabis en Bahamas apoyan una tendencia mundial creciente hacia políticas más liberales en materia de cannabis.

Países como Canadá, Uruguay y muchos estados de EE.UU. han aprobado leyes que permiten el uso recreativo del cannabis, además de poner en marcha diversos programas médicos.

En el Caribe, Jamaica lideró los esfuerzos de normalización del cannabis el año pasado, con la despenalización de pequeñas cantidades de cannabis, además de permitir su uso con fines religiosos y médicos.

La decisión de Bahamas podría añadir presión a otros países caribeños que aún están deliberando sobre su postura respecto al cannabis.